Ergonomía, un factor decisivo en la industria del embalaje

02-02-2018 .- Europac

El embalaje ya no es un mero contenedor de productos. Ha dejado de ser una estructura únicamente destinada a la protección, para consolidar una entidad y protagonismo propio que lanza la cotización empresarial de las empresas del sector: los Índices de Precios Industriales asociados a la industria del packaging mostraron incrementos durante el pasado año 2017. Y es que, hoy en día, la realidad es que packaging y producto encaran de forma conjunta un camino en el que las soluciones de embalaje a medida son punta de lanza de una estrategia que busca el ahorro de costes, la eficiencia y, por supuesto, el incremento de ventas.

En este contexto, la ergonomía presenta sus credenciales como elemento fundamental a la hora de desarrollar las soluciones de embalaje más adaptadas a cada cliente. Un concepto que estudia las necesidades específicas de cada producto, así como las condiciones propias de cada circuito logístico y canal de distribución. El packaging ergonómico de Europac es un ejemplo que ilustra la rentabilidad actual derivada de un diseño adaptado: mejora la manipulación, reduce los riesgos derivados del manejo por parte del operario y reduce los costes optimizando los procesos y materiales empleados en el desarrollo del embalaje. Una vocación innovadora que puede verse, también, en las distintas soluciones de embalaje desarrolladas para la industria de la automoción, en la que destaca el desarrollo del primer embalaje adaptado capaz de resistir el peso de un motor de coche, que reduce el precio en un 12%, respecto a los desarrollos fabricados en madera, y reduce el tiempo de manipulación generando un descenso del 22% en los costes de montaje.

La ergonomía es un factor decisivo en la evolución y futuro de la industria del embalaje en los próximos años. No sólo por su vocación de solución adaptada al producto, sino por su capacidad para mejorar las condiciones de trabajo de los empleados y la experiencia de uso por parte de los usuarios. Y es que la ergonomía, en sí misma, no sólo afecta al producto, sino que incide de forma determinante en los procesos de fabricación facilitando la labor de todos los operarios de la cadena de producción, ya que se reducen significativamente los posibles riesgos laborales derivados de la manipulación inadecuada de los embalajes. Mejora, por tanto, en las condiciones laborales y, también, beneficios significativos en la experiencia de consumo de los usuarios que encuentran en el packaging un complemento perfectamente adaptado al producto y un aliado que convierte al embalaje en la tarjeta de presentación más relevante para que el producto aumente su valor. 
Ergonomía. Tal es el concepto que marca y marcará indudablemente el futuro del sector del embalaje. Un futuro que tiende al diseño adaptado y que busca la sencillez sin caer en la simplicidad.