El papel que sobrevivió a la era digital

12-02-2018 .- Europac

El consumo de papel en España ha crecido un 6,8% en los últimos años y, en buena parte, ha sido debido a una evolución constante del papel para embalaje. Este papel ha sabido adaptarse a las crecientes necesidades del packaging y asumir el protagonismo reclamado para aportar valor a una industria que durante el próximo año 2018 seguirá creciendo y aumentando sus expectativas. 

Tradicionalmente se ha relacionado el papel con la impresión. Con las publicaciones. Y, si bien es una relación adecuada, no es del todo completa. El papel destinado a la producción de embalaje aumenta, cada vez con mayor fuerza, su capacidad para asumir el rol protagonista de un sector que sigue avanza con paso firme. Las principales industrias papeleras aumentaron su cotización durante el pasado año 2017. Europac, por ejemplo, disparó su valor bursátil hasta alcanzar un incremento del 115%. El sector crece, es una realidad. Y es que el packaging está jugando un papel protagonista en el desarrollo de un mercado que, lejos de estar al borde del colapso, muestra todas sus cartas para mantener una posición privilegiada e importante para la actividad económica de nuestro país. 

Hablamos de presente, pero ¿cuál es la perspectiva de futuro? Como se apuntaba al principio: suma y sigue. La industria del papel se presenta a las puertas de una nueva etapa en la que conceptos como “vertido cero”, “bioeconomía” y “gestión forestal sostenible” marcarán el “cómo” de una industria en constante desarrollo. Y es que el impulso a certificación forestal forma parte de una hoja de ruta que recoge la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en el sector europeo en un 80% para el año 2050. Prima el concepto de economía circular para aumentar las credenciales de una industria con amplia trayectoria en la recuperación y valorización de residuos. Papel recuperado para crear un embalaje con garantía de futuro.